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Durante la emergencia por COVID-19 la salud sexual y reproductiva de las mujeres aún cuenta

28 Mayo 2020

Este 28 de mayo de 2020 se cumplen 33 años desde que quedó establecido el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, una iniciativa orientada a abogar por los derechos reproductivos de las mujeres, incluido el incremento de su calidad de vida.

Este año, mientras el mundo enfrenta la pandemia por COVID-19, la conmemoración se centra en demandar que la respuesta al virus no deje de lado la necesidad de que las mujeres continúen teniendo acceso a servicios e información esencial en materia de su derecho a la salud sexual y reproductiva. 

La conmemoración es un llamado de atención a los países en un escenario en el que la urgencia de frenar el avance de la pandemia puede llevar a los sistemas de salud a detener o dificultar el acceso de las mujeres a los servicios de salud sexual y reproductiva, tal vez por considerarla no prioritaria en el momento, sin tomar en cuenta que las mujeres continúan quedando embarazadas, dando a luz y necesitando acceder a los métodos anticonceptivos que evitan que ocurran embarazos no planificados y previenen el contagio de infecciones de transmisión sexual (ITS), incluyendo el VIH-Sida. Esta ocasión es un llamado a redoblar los esfuerzos para asegurar la continuidad de los servicios  de salud sexual y reproductiva mujeres y adolescentes, incluyendo el acceso a servicios e insumos de anticoncepción.

Reconocemos los esfuerzos del Servicio Nacional de Salud (SNS) para asegurar los servicios de salud de mujeres y embarazadas, implementando servicios de consulta en línea. Aun reconociendo las limitaciones propias de una consulta no presencial, esta permite responder en parte a las necesidades de las personas usuarias y de requerirse, establecer citas a los centros de salud de manera organizada.

Desde el inicio de la emergencia por COVID-19 el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en República Dominicana ha ejecutado acciones como parte de la respuesta a la pandemia, de acompañamiento técnico al Ministerio de Salud Pública (MSP) para asegurar protección y atención priorizada a las embarazadas y puérperas durante sus visitas regulares a los centros de salud. 

Asimismo, el UNFPA ha entregado kits de protección para parturientas de los servicios de salud de la red pública, a través del SNS, y para mujeres y niñas víctimas de violencia, a través de la Procuraduría General de la República (PGR). Además, ha difundido mensajes sobre medidas de higiene para evitar el contagio y sobre prevención y denuncia de casos de violencia. 

El UNFPA se ha aliado a otras organizaciones no gubernamentales (ONG) como Mujeres por la Igualdad de Derechos (MID) para dotar a niñas, adolescentes, mujeres embarazadas y puérperas de kits de dignidad que les permitan tener a la mano los elementos básicos que les ayuden a proteger su salud sexual y reproductiva, entre estos las toallas sanitarias, jabones, pasta y cepillo dental, ropa interior, mascarillas, guantes y gel desinfectante. 

La continuidad de la oferta de métodos anticonceptivos para mujeres en edad reproductiva también forma parte de las prioridades de la agencia en su respuesta a la emergencia, por lo que ha continuado el acompañamiento al MSP en esta materia y se mantiene en constante monitoreo de la disponibilidad de los métodos anticonceptivos.

Sin dudas, tras más de tres décadas de conmemoración del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, y ahora sumándose el contexto de emergencia por COVID-19, persiste la necesidad de continuar movilizando recursos y acciones que aseguren que mujeres, adolescentes y niñas:

  • Conozcan y ejerzan su derecho a la salud sexual y reproductiva
  • Puedan recibir servicios de salud dignos, libres de violencia y sin discriminación
  • Tengan acceso sin restricción alguna al método anticonceptivo de su elección
  • Sean libres para decidir si tienen o no hijos e hijas
  • Tengan la libertad de determinar el espaciamiento entre sus hijos e hijas 

Para lograr un mundo en el que cada embarazo sea deseado, cada parto sea seguro y en el que los jóvenes alcancen su pleno potencial, garantizar la salud sexual y reproductiva de las mujeres debe ser una prioridad innegociable para todos y todas.