Declaración

Mensaje de la Dra. Natalia Kanem, Directora Ejecutiva del UNFPA en el Día Mundial de la Salud Mental

10 Octubre 2019

Las consecuencias de las crisis y de conflictos son graves para la salud mental, pero a menudo se pasa por alto.

Las personas atrapadas en situaciones de emergencia humanitaria sufren traumas psicológicos y las heridas invisibles,  devastadoras e incapacitantes como cualquier daño físico. Las personas sobrevivientes pueden enfrentar desafíos de larga duración para su salud y bienestar, y con demasiada frecuencia, sufren en silencio.

A medida que las crisis en todo el mundo llegan a ser más generalizadas, el desplazamiento alcanza niveles récord, por tal razón, el UNFPA se ha comprometido a ampliar el acceso a servicios de salud mental y apoyo psicosocial para mujeres y niñas en situaciones de emergencia humanitaria.

Desde la niñez y el matrimonio forzado, así como los embarazos no deseados, la violencia de pareja, las violaciones y la trata, las adolescentes y las mujeres están más expuestas en cuanto a su salud y bienestar. Ellas necesitan un mayor apoyo.

Estamos trabajando estrechamente con los socios humanitarios y de desarrollo de integrar la salud mental y apoyo psicosocial en nuestras respuestas a la violencia basada en género (VBG) en situaciones de emergencia y como parte de nuestros servicios de salvamento salud sexual y reproductiva.

Esto incluye centros de atención especializada y espacios seguros donde queines han sufrido un trauma - incluyendo el desplazamiento, la violencia y la pérdida - puedan sanar, encontrar esperanza y comenzar a vivir de nuevo.

Como dijo una sobreviviente de abuso después de seis meses de tratamiento en un centro de atención psicológica del UNFPA en Yemen: “Siento que tengo un propósito ahora”. Hoy en día, ella trabaja como voluntaria en el centro, compartiendo sus experiencias con otras sobrevivientes.

En el Día Mundial de la Salud Mental, el UNFPA pide mayores esfuerzos para hacer frente a las crecientes necesidades psicosociales en situaciones de emergencia humanitaria y una mayor apertura sobre las enfermedades mentales.

Mediante la intensificación de nuestro apoyo y eliminación del estigma que rodea a la salud mental, podemos ayudar a levantar la carga del trauma de los hombros de aquellas que ya han sufrido bastante.

Juntos y juntas, vamos a poner a la gente primero y darles lo que necesitan para un futuro sostenible de la salud y el bienestar. Una persona a la vez, podemos reconstruir vidas, comunidades y países enteros.