Declaración

Esfuerzos urgentes y necesarios para proteger a mujeres y niñas en crisis

18 Agosto 2018

Las mujeres y las niñas desarraigadas por la guerra o un desastre corren un mayor riesgo de ser violadas, explotadas y maltratadas. Sin embargo, llegar a un campamento de refugiados u otros lugares donde los servicios humanitarios están disponibles no necesariamente elimina estos riesgos.

Un baño mal iluminado o una bomba de agua que está fuera de la vista de los agentes de seguridad pueden ser lugares peligrosos donde las mujeres y las niñas pueden convertirse en blancos de la violencia sexual. Donde falta la seguridad, pueden optar por no aprovechar los servicios disponibles para ellas. Una mujer embarazada que está a punto de dar a luz puede enfrentar una opción imposible: dar a luz por su cuenta o correr el riesgo de ser atacada mientras busca la ayuda de una partera o clínica cercana.

Ninguna mujer debería tener que tomar tal decisión. A veces las soluciones son tan simples como instalar más luces en los campamentos o asegurarse de que los servicios críticos se encuentren en áreas públicas. Sin embargo, a menudo las soluciones requieren una acción más concertada para abordar las desigualdades de género subyacentes que perpetúan la violencia contra las mujeres.

En este Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, hacemos un llamamiento a todos los agentes humanitarios para que cumplamos con nuestra obligación compartida de proteger a las personas vulnerables, de daños y, especialmente, para proteger los derechos, la seguridad, la salud y la vida de las mujeres y las niñas. El UNFPA, el Fondo de Población de las Naciones Unidas, está haciendo su parte brindando atención en salud reproductiva que salva las vidas de mujeres en países afectados por crisis, espacios seguros para mujeres y niñas y servicios para sobrevivientes de violencia sexual. Con el apoyo de toda la comunidad humanitaria, podemos reducir drásticamente los riesgos que enfrentan millones de mujeres y niñas todos los días.